Las Sociedades Europeas de Pediatría de Enfermedades Infecciosas (ESPGHAN y ESPID) definen la gastroenteritis aguda como una reducción en la consistencia de las evacuaciones (líquidas o semilíquidas) y/o un incremento en la frecuencia de las mismas (por lo general 3 o más de 3 en 24h), pudiendo acompañarse de fiebre o vómitos. La duración suele ser menor de 7 días y nunca mayor de 14 días.

Pero esta definición es difícil aplicarla en el caso de bebés lactantes, puesto que todos, o la mayoría, hacen caca varias veces al día (más de 3, sin duda) y la consistencia es prácticamente líquida, siendo evidentemente algo normal. En este caso lo que nos puede dar la señal de aviso es simplemente un incremento evidente en la frecuencia y/o cantidad de las deposiciones respecto al ritmo habitual del bebé, a veces acompañada de intolerancia o vómitos ante la ingesta.

Por eso, una vez se detectan los primeros síntomas, lo más importante es mantener la hidratación del bebé, por lo que se debe iniciar lo antes posible la administración de suero oral a pequeñas tomas (cucharaditas mejor que en biberón) cada 5 – 10 minutos. Conforme lo vaya tolerando, ofrecerle más cantidad. Esto hace que se reduzcan en gran medida las complicaciones asociadas a las gastroenteritis, así como el número de visitas al médico y a urgencias.

Una vez veamos que tolera bien el suero, empezar a ofrecerle la comida, de modo que coma segun vaya teniendo apetito:
- Si toma el pecho, seguir con la lactancia materna con normalidad.
- Si toma lactancia artificial, las leches deben ser sin lactosa y/o cremas de arroz. Conforme se vayan normalizando las deposiciones se introducirá progresivamente la leche con lactosa y los cereales habituales.
- Si toma papillas variadas y se preparan en casa, se recomienda hacerla solo con agua, zanahoria, pollo y arroz.
- Si toma papilla de frutas se preparará con plátano y manzana.
 -Si toma papilla de cereales, se le hará con harina de arroz.

También se pueden dar probióticos al bebé, ya que algunos han demostrado ser efectivos a la hora de disminuir los días de duración de los episodios diarreicos.


Posteriormente, cuando las deposiciones se normalicen, se pasará a la alimentación habitual de forma progresiva, manteniendo durante 2 – 3 días la hidratación con suero oral a demanda.

ATENCIÓN: Si las diarreas son sanguinolentas o prolongadas, si presenta fiebre alta, vómitos continuados o síntomas de deshidratación (disminución de orina, labios secos, llanto sin lágrimas, piel arrugada...) se debe consultar con un médico inmediatamente.